Este nacimiento significa un paso enorme para la conservación de esta especie en nuestro país y el mundo. Representa un baluarte ante la extinción.

Hace cinco años el parque Africam Safari logró rescatar 9 elefantes africanos que serían sacrificados en Namibia, Africa, si no se encontraba un lugar seguro para recibirlos. La idea era colocarlos en algún lugar, pero después de no lograrlo decidieron traerlos a México.

La tarea no era fácil, tenían que construir un recinto para elefantes con bases en necesidades muy específicas y que cumpliera con requerimientos internacionales: sombra, árboles, mucha vegetación y áreas para que los paquidermos pudieran moverse libremente e interactuar entre ellos. Ahora, este hábitat es el más grande en América Latina.

La cría de elefante africano nació el pasado 16 de mayo, luego de 24 meses de gestación, es macho, mide 80 cm, pesa 110 kg y se encuentra en perfecto estado de salud, puedes verlo dando clic aquí.

“El nacimiento es motivo de alegría y orgullo para todos los que formamos parte de Africam Safari. Es el reflejo del esfuerzo para proteger y preservar esta majestuosa especie. Ahora vislumbramos un rayo de esperanza para salvar a los elefantes de la extinción”. Frank Carlos Camacho, Director General de Africam Safari.

Desde la llegada del pequeño elefante, un equipo de expertos, monitorea día y noche a la manada. Gracias a la gran unión que existe en la manada, el arribo del nuevo integrante ha sido de forma muy natural, protegiéndolo en todo momento.

En los últimos años, la población de elefantes africanos se ha visto fuertemente amenazada, se calcula que al año, alrededor de 33,000 elefantes son víctimas de la caza furtiva. Actualmente, sobreviven menos del 8% de los elefantes africanos que había al principio del siglo pasado.