En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, especialistas coincidieron que se debe concientizar a la sociedad en la depresión y atender su diagnóstico.

¿Por qué es tan importante hablar de depresión? Porque este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) la clasificó como la primera causa de morbilidad general en el mundo. Desde hace años se esperaba que en 2020 esta enfermedad se convirtiera en la segunda causa de morbilidad, pero el pronóstico se adelantó tres años.

“Desde este año la depresión es el tema de salud más importante a tratar en el mundo” alertó Edilberto Peña, director de investigación del Instituto de Neurociencias, Investigación y Desarrollo Emocional (INCIDE).

Tan sólo en México, según estimaciones de la directora del Instituto Nacional de Psiquiatría María Elena Medina Mora, que fue citada por Edilberto Peña, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría, en los próximos 12 meses el 6.7 por ciento de los hombres y el 11.2 por ciento de las mujeres presentarán depresión, lo que equivale a 11 millones de mexicanos.

No hay salud sin salud mental

Rodrigo Corona, médico psiquiatra, destacó la importancia del diagnóstico y del tratamiento de esta enfermedad, pues una persona sin ganas de vivir descuida todos los aspectos de su vida. De ahí que las personas con depresión padezcan diversas enfermedades.

“No diagnosticar un padecimiento afectivo conlleva a las personas a conductas de riesgo, pues en busca de sentirse menos mal realizan prácticas peligrosas” dijo el psiquiatra.

Recordó la importancia de buscar ayuda y, sobre todo, un tratamiento adecuado. “Para prevenir las recaídas el tratamiento debe alargarse por lo menos tres meses y hasta 24 meses”.

Precisó que no existe peligro de adicción a los medicamentos antidepresivos, y que habrá personas que deberán tomarlos de por vida pues su cerebro ya no produce ciertos neurotransmisores. También mencionó que no todos los tratamientos son farmacológicos. “También existen opciones como la terapia electroconvulsiva”.

Mientras que Edilberto Peña subrayó que también existen las personas que no responden a los tratamientos, que son el 10 por ciento de los tratados. “Algunos casos son resistentes y entonces los especialistas debemos seguir ciertos diagramas de flujo que ayudarán a la curación del paciente”.

Los tres especialistas urgieron a los legisladores y líderes de opinión a trabajar en la creación de leyes que ponderen las acciones preventivas. Recordaron el caso de Chile, país que por ley otorga tres meses de incapacidad a quien se le diagnostica depresión.

Ante la falta de psiquiatras en México, los especialistas destacaron la importancia de capacitar a los médicos familiares o médicos de primer contacto así como a otros trabajadores de la salud. Y es que aunque se han establecido ciertas políticas públicas de salud, sólo el 30 por ciento de los establecimientos cuenta con protocolos de evaluación y tratamiento para condiciones claves.

Radiografía de la enfermedad

La depresión es la principal causa de problemas de salud y discapacidad laboral en el mundo. Alrededor de 322 millones de personas están afectadas por este padecimiento, que puede convertirse en un problema de salud serio, de ahí que la OMS colocara el tema en la agenda de 2017 a fin de generar conciencia para su control.

Entre 2005 y 2015, la depresión ha tenido un incremento del 18.4% a nivel mundial, una cifra que merece atención y obliga a enfocar este problema de salud y atenderlo urgentemente.

En América Latina la depresión aumenta alrededor del 5 por ciento de la población y seis de cada diez personas diagnosticadas con esta enfermedad no reciben tratamiento.

En México la depresión está presente en el 3.3% de la población, y su diagnóstico puede tardar hasta 15 años, explicó el neuropsiquiatra Edilberto Peña, director de investigación del INCIDE.

El primer episodio de depresión por lo general se presenta entre la década de los 20 y 30 años, y suele seguir un curso crónico, y los siguientes eventos depresivos podrían ocupar hasta el 20 por ciento de la vida de la persona. Entre el 10 y el 15 por ciento de los pacientes deprimidos puede cometer suicidio.

En el marco del Día de la Salud Mental, Carmen Ayza, directora médica de Lundbeck México, se pronunció a favor de que los médicos tengan acceso a un manejo integral de los trastornos del sistema nervioso central, con un enfoque especial en depresión, para que el paciente sea diagnosticado y tratado de manera correcta.

“Por lo general el paciente llega a un primer nivel de atención y ese es justo el nivel más importante en donde deberíamos promover una conciencia de enfermedades, para que puedan ser referidos al especialista en caso necesario”.

Una constelación de síntomas afectivos

Edilberto Peña explicó que la depresión es una constelación de síntomas afectivos, cognitivos y somáticos, entre ellos tristeza, cansancio, dificultad para concentrarse, para llevar a cabo sus tareas habituales y padecer de constante indecisión. Todas ellas son razones suficientes para buscar tratamiento, especialmente en casos en donde presenta una interferencia con el rendimiento laboral y personal.

Consideró que, al existir cuadros parciales de síntomas en la mayoría de los casos, no se establece un diagnóstico definitivo de depresión; sin embargo, dijo que todos y cada uno de los síntomas requieren evaluación pues están afectando la capacidad funcional y el desempeño de la persona.

Rodrigo Corona, médico psiquiatra, estimó que aun cuando suele abordarse clínicamente el problema de la depresión, todavía existe desconocimiento y confusión en la dinámica y dimensión social.

“Estos malentendidos generan a su vez problemas de estigma, de rechazo y de no comprensión, ya que se percibe que se trata de una falla en la actitud de la persona, que no quiere superarse o hacer un esfuerzo, cuando en realidad tenemos un problema de salud importante que debe tomarse en serio y atenderse de manera oportuna con el tratamiento apropiado”.

Indicó que México no tiene tasas de depresión tan altas como otros países – Estados Unidos, Brasil, Francia- pero no porque los mexicanos se depriman menos, sino porque no existen diagnósticos correctos; por lo que consideró fundamental que se enfoque de manera prioritaria la atención de este problema.

Hablando de México y en general de América Latina, los pacientes tienen el primer contacto con los médicos familiares, aunque sabemos más de la enfermedad y existen mejores tratamientos el grave problema es que infinidad de personas no son diagnosticadas y mucho menos reciben un tratamiento. Y si le aunamos el estigma de las enfermedades mentales, la gente no busca ayuda porque teme discriminación.

“Debemos crear entornos amigables, sobre todo en el ámbito laboral, pues sólo así se terminará con el estigma de los padecimientos mentales” finalizaron.

¿Conoces alguien que haya pasado o esté pasando por depresión? ¿Has intentado ayudar a alguien con depresión?