Algunas de estas maravillas, hechas con piedra, están rodeadas de misterio, no se sabe con exactitud cuál es el motivo de su existencia.

Rapa Nui

Más conocida como la isla de Pascua, se halla en el Pacífico sur y es el hogar de los colosales moáis. Hay unas 900 de estas estatuas monolíticas diseminadas en toda la isla.

No se sabe con certeza qué simbolizan. Algunos arqueólogos creen que eran parte del culto a los difuntos y representaban jefes tribales o ancestros deificados.

Otro misterio de estos monolitos labrados en piedra volcánica, que miden hasta 10 metros de altura y pesan más de 80 toneladas, es cómo se transportaron hasta su ubicación final.

Sólo los nativos de la isla saben la respuesta a este enigma. Según ellos, ¡los moáis caminaron hasta allí!

Machu Picchu

En lo más alto de los Andes peruanos, a casi 2,500 metros del nivel del mar, se encuentra la majestuosa Machu Picchu.

En perfecta armonía con la vegetación subtropical, se cree que la “Montaña Vieja” fue construida por los incas hacia 1450 como sitio de descanso de la realeza. Alrededor de un siglo después, los españoles conquistaron Sudamérica y acabaron con la civilización incaica casi totalmente.

Durante cerca de 400 años, esta ciudad de roca permaneció en el olvido. No fue hasta 1911 cuando el explorador estadounidense Hiram Bingham llegó a la ciudad, con sus muros, escalinatas y dinteles de color gris pizarra, y la dio a conocer al mundo entero.

La gran Esfinge de Guiza

Fue esculpida en un montículo de roca caliza en Egipto, hace cerca de 5,000 años.

Cuenta la leyenda que la Esfinge se le apareció al príncipe Tutmosis en un sueño, y le prometió que, si despejaba la arena que la cubría, él reinaría sobre Egipto. Tutmosis lo hizo y, en efecto, fue proclamado faraón.

No se sabe a ciencia cierta qué representa la escultura, pero los arqueólogos creen que este león con cabeza humana, de 20 metros de altura y más de 70 metros de largo, se construyó para custodiar la pirámide del faraón Kefrén.

Stonehenge

Pocos sitios encierran más enigmas que Stonehenge. ¿Es este círculo de rocas un observatorio antiguo, un calendario gigantesco, un centro de peregrinación o un sitio de aterrizaje de ovnis?

Según algunos expertos, este complejo situado en el sur de Inglaterra era un monumento funerario, creencia basada en los numerosos túmulos que rodean los megalitos. Pero lo cierto es que aún ignoramos los secretos de esos cuarenta y tantos bloques de arenisca.

Del monumento sólo se sabe algo con certeza: que su construcción empezó hace unos 5,000 años y duró alrededor de 16 siglos.

El Monte Rushmore

Es uno de los monumentos de piedra más grandes del mundo. Honra a cuatro célebres personajes de la historia de Estados Unidos, y se terminó de esculpir en 1941.

Gutzon Borglum creó esta obra para la posteridad —las efigies de cuatro de los presidentes más importantes de ese país— en las Colinas Negras de Dakota del Sur.

En un enorme peñasco de granito esculpió los rostros de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln. Pero no le bastó con un cincel normal para tallar estas esculturas, cada una de unos 18 metros de altura.

Empezó a esbozar las facciones de los mandatarios ¡haciendo estallar la roca con dinamita!

¿Conoces alguna de estas maravillas? ¿Hay alguna que te llamé más la atención?