Un informe demostró que hay países donde mucha gente toma medicamentos para prevenir un mal que tiene bajo riesgo de padecer.

Alain Morise, residente de Sylvains-les-Moulins, Francia, hoy de 74 años, siempre había gozado de buena salud y no tenía problemas de colesterol. Pero como fumaba y el tabaquismo aumenta el riesgo de padecer cardiopatías, su médico le recetó estatinas.

Un día de septiembre de 2013, luego de casi 10 años de tomar estos fármacos reductores de colesterol, a Alain se le paralizaron los músculos cuando se disponía a salir de casa.

El uso de estatinas ha aumentado considerablemente en el mundo. Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico de 2013, hay países donde hasta el 13 por ciento de la población adulta toma estos fármacos. Pero mucha gente lo hace para prevenir un mal que tiene bajo riesgo de padecer.

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Desde hace más de 20 años las estatinas se usan para reducir el exceso de colesterol en la sangre. Si eres adulto mayor y no presentas signos de acumulación de placa en las arterias, esta medida preventiva te servirá poco o nada en el largo plazo.

Como la parálisis muscular impedía caminar a Alain Morise, su familia lo llevó a un hospital. Un reumatólogo pensó que los síntomas se debían a las estatinas y ordenó una biopsia. Los resultados confirmaron su sospecha.

El uso de estatinas se ha asociado con trastornos musculares autoinmunitarios como la polimiositis necrosante, la enfermedad que debilitó tanto a Alain. Éste pasó varios meses con hospitalizaciones frecuentes y bajó 30 kilos. “Estaba en los huesos”, dice su esposa, Marie-France.

Los médicos le recetaron cortisona para aminorar la excesiva reacción del sistema inmunitario. Alain recuperó la movilidad 18 meses después, pero ahora sólo recorre distancias cortas.

Al decir del doctor Ronald Krauss, del Centro de Investigación del Hospital Infantil de Oakland, California, si estás sano y tomas estatinas tan sólo porque te preocupa tu nivel de colesterol, “tal vez estés aumentando tu riesgo de padecer diabetes o dolencias musculares a cambio de un beneficio cardiovascular menor”.

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Aunque los casos de polimiositis necrosante son raros, las estatinas pueden ocasionar otras dolencias musculares cuyos síntomas van desde dolor intenso hasta daño en el miocardio. Un amplio estudio realizado en 2012 con mujeres de entre 50 y 79 años reveló que el riesgo de desarrollar diabetes por el uso de estatinas puede elevarse hasta en 48 por ciento.

Según Eliano Pio Navarese, cardiólogo londinense que en 2013 hizo una revisión de estudios sobre los efectos de las estatinas, los obesos y los prediabéticos corren el mayor riesgo.

Para quienes tienen alto el colesterol pero no pueden tomar estatinas hay un nuevo tipo de medicamentos: los inhibidores de la enzima PCSK9. Según Navarese, estos fármacos reducen mucho el colesterol y no parecen causar los problemas citados.

Evita combinar estatinas con

  • Alimentos/Complementos: jugo de toronja, vitamina B3
  • Fármacos: anticoagulantes, digoxina, colchicina

¿Has detectado que alguien de tu familia tome medicamentos que probablemente le hacen más mal que bien?