Espero que tengas mucha tolerancia al dolor, pues con sólo leer sobre la depilación brasileña (o peor aun, hacértela) se te pondrá la piel de gallina.

Historia de la depilación brasileña

La depilación tradicional del área del bikini ha sido superada por otra: la depilación brasileña, que remueve el vello de toda el área genital, incluyendo cualquier vellosidad en la zona de los glúteos. En ocasiones se deja una franja pequeña justo debajo del hueso del pubis.

Adquirió popularidad en Brasil a mediados de los ochenta, cuando se puso de moda la tanga, y después siguió a Norteamérica en los noventa. Algunos atribuyen la adopción de la moda brasileña a las “hermanas J”, siete hermanas brasileñas (todas con un nombre que empieza con “J”) que pusieron un salón en Nueva York y mostraron esta técnica a las mujeres de Manhattan.

Los riesgos de la depilación brasileña

Haciendo a un lado la pregunta de sus orígenes o si te la has hecho o no, de seguro te has preguntado si tiene algún riesgo para la salud. La falta de vello en esta zona no aumenta las probabilidades de desarrollar problemas de salud genital, pero “el procedimiento en sí puede ser riesgoso,” asegura la doctora Suzanne Gagnon, dermatóloga de Montreal.

La depilación brasileña puede causar irritación, inflamación e infecciones, y si el sistema inmunológico está bajo de defensas, puede ser realmente peligrosa (más adelante hablaremos de esto). Gagnon dice que pueden surgir problemas si la esteticista no tira bien de la piel durante la depilación, o si usas ropa muy ajustada que cause fricción después del procedimiento.

“Debido a que la piel del área genital es mucho más delicada que otras zonas del cuerpo, es más propensa a los edemas (hinchazón) e infecciones,” explica. “La irritación que resulta del procedimiento puede causar comezón, y al rascarte se inflama, lo cual puede provocar una infección”.

Con vello o sin él, la humedad natural de esa región la vuelve susceptible al crecimiento de bacterias y hongos, y rascarse afecta la capacidad de la piel para actuar como barrera, además de aumentar la probabilidad de adquirir una infección, señala Gagnon.

Investiga para encontrar un salón

Lisette Meuse-Manuel, dueña de Dermak Studio en Moncton, Canadá, aconseja a las mujeres que piensen muy bien a qué salón o persona recurrir entre los que ofrecen realizar el procedimiento.

“En manos equivocadas o inexpertas,” advierte, “una depilación brasileña puede causar quemaduras, levantamiento de la piel, infecciones y, aunque no es tan común, transmisión de ETS (enfermedades de transmisión sexual) si la higiene del salón no es adecuada”. Dice que ha visto casos de infecciones en la piel de esa zona o incluso en las piernas cuando el depilado se realiza en un salón con mala higiene.

Pide recomendaciones, aconseja, para hallar salones “con limpieza impecable” y esteticistas certificadas con experiencia que usen sábanas desechables en la mesa de depilación, guantes desechables y espátulas de metal esterilizadas, o bien, espátulas de madera o plástico para un solo uso.

Depílate con precaución

Si te haces la depilación brasileña y estás contenta con los resultados, regresa a las siguientes sesiones hasta que el vello haya crecido lo suficiente. Si es demasiado corto, la cera puede pegarse a la piel en vez de al vello, y causar lesiones o que la piel se levante, dice Meuse-Manuel. “Lo recomendable es que haya crecido unos 6 milímetros”.

Según la doctora Mary Lou Baxter, dermatóloga del Centro de Ciencias de la Salud Queen Elizabeth II en Halifax, Canadá, otra complicación posible al depilarse, y al rasurarse, es la seudofoliculitis. Se trata de un término elegante para referirse al crecimiento crónico de pelo encarnado (muy común en los hombres con barba ensortijada); es decir, cuando el pelo vuelve a crecer después de removerlo, se enrosca y regresa a la piel, ocasionando quistes parecidos al acné.

Cuándo no debes hacerte la depilación brasileña

No se recomienda a personas con problemas de piel como soriasis o eczema, ya que la depilación puede agravarlos. El procedimiento pone en riesgo mortal a las mujeres con diabetes, pues su sistema inmunológico ya está en una situación comprometida. “Tienen menor capacidad para combatir una infección en una zona donde es más o menos fácil contraer una,” dice Baxter. Las mujeres embarazadas también tienen menor resistencia a las infecciones, así que también es aconsejable que eviten la depilación brasileña.

Sin embargo, hay una razón por la que la depilación brasileña es tan popular. Sólo tengan cuidado; “es un procedimiento que conlleva riesgos,” dice Gagnon.

¿Alguna vez te has realizado la depilación brasileña? ¿Te gustaría probarlo? ¿No te interesa para nada?