La primera leyenda sobre el cacao

Sobre el cacao y el arte de convertirlo en chocolate hay muchas leyendas. Una de ellas asegura que Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, creadora del quinto sol, entregó a los toltecas –originarios de Tabasco- los granos del cacao.

Quetzalcóatl dio este regalo a los hombres para que se alimentaran, para que su pueblo fuera sabio, una nación de guerreros, constructores, sacerdotes, arquitectos, artistas y artesanos.

La leyenda permite conocer la cercanía entre Náhuatl y Toltecas, ambos compartían no solo su relación con los dioses, también el gusto por el cacao, relación que continúa vigente hasta la actualidad.

El legado del cacao

Voces que mantienen viva la tradición del cacao

De esa alianza se mantienen voces que mantienen viva la tradición entre los pueblos del altiplano y los del Golfo de México, una de esas voces es de Hortensia López Flores, de piel morena y ojos grandes ella es “batidora de chocolate en agua”, bebida que es toda una tradición indígena y que se mantiene viva en Cholula Puebla.

Ella mientras “saca espuma” al agua que se nutre con chocolate, explica que el cacao es de suma importancia para su pueblo.

“Fue nuestra primera moneda se comercializaba con los mejores granos para realizar trueques, el cacao era la moneda prehispánica.”, Hortensia López. Orgullosa de su pasado y su trabajo, señala que el cacao es totalmente natural y el chocolate es el resultado de agregarle azúcar y grasas vegetales.

El legado del cacao

Sobre su relación con los Toltecas, explica que el cacao se produce en Tabasco y Chiapas, pero la tradición del chocolate es el resultado de recetas ancestrales que provienen desde la época prehispánica y que creció en estados como Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Querétaro entre otros.

Recuerda que el chocolate, antes de la llegada de los españoles, se comía con chile “era un alimento picoso”, finalmente los europeos fueron quienes lo endulzan y mezclan con leche.

Sobre el origen del cacao, Tonatiuh Acevedo Escobar, Director de Agroindustrias Unidas de Cacao, precisa que el debate nunca terminará, “lo que nadie puede negar es que México es la cuna de este alimento.”

En México –agrega- fue donde se doméstico, donde empezó a ser parte de una cultura, “es necesario rescatar al chocolate volver a hacer al cacao parte de nuestra cultura”.

El legado del cacao

La importancia del cacao

No sólo radica en que fue regalo de Quetzalcóatl, también en el hecho de que la producción mundial se estima en 4 millones de toneladas y cifras de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), establecen que México genera 25 mil toneladas, sin embargo, productores cuestionan la cifra y la colocan en 18 mil toneladas, cifra menor que deja al país fuera de la lista de los grandes productores de cacao.

Esto provocó que nuestro país dejará de ser protagonistas pero también un clima de ignorancia, para Wendy Hesketh, Presidenta de Tradex Exposiciones, prueba de ello es que existen personas que piensan que el cacao y el chocolate son originarios de Bélgica o Suiza.

El legado del cacao

Sin embargo, en México se hacen esfuerzos para aumentar no solo la producción, también el consumo, Ana Rita García Lascurain, Directora del Museo de Chocolate de México, señala que es tiempo de que este alimento se ponga de moda, “es un alimento vegano porque no contiene más que cacao y azúcar”.

Para ella el reto es lograr que ese aspecto “vegano” se mantenga cuando se piensa en chocolate con leche, sin embargo, asegura que es necesario reconocer que el cacao es parte de nuestro origen alimentario.

Sin embargo, Tonatiuh Acevedo Escobar, Director de Agroindustrias Unidas de Cacao, insiste en reconocer que mientras el consumo per cápita de chocolate en Europa es en promedio de 10 kilos por persona al año, en México se consume entre 600 a 700 gramos.

La industria del cacao vive en el país a pesar del carente apoyo y de una cultura de consumo limitada.

El legado del cacao

Coméntanos, de qué forma prefieres consumir chocolate, ¿en barra, relleno, con leche, etcétera?

FUENTE: Inside México