Los síntomas de la inflamación de los senos nasales, o sinusitis, son muy molestos.

Algunos son: dolor facial —similar al de una muela—, cefalea, fiebre, congestión, secreción nasal, entre otros, de modo que es necesario tratarlos de inmediato.

Puedes usar un descongestionante, aunque no por más de tres días porque su uso prolongado agrava el problema. Aquí, varias ideas para recuperar el bienestar.

Limpieza a vapor

Esta forma de humedad reduce la presión ocasionada por la sinusitis. Date una ducha larga y caliente, inhala el vapor y deja que el agua te caiga en la cara. Luego, aspira y traga algo de líquido caliente hasta despejar los senos nasales.

Puedes utilizar vapor mentolado. Para eso, hierve una olla de agua con unas cuantas gotas de aceite de euca­lipto; luego, retira el recipiente de la estufa. Tápate la cabeza y los hombros con una toalla e inclínate hacia delante de manera que el paño forme una cubierta sobre la olla.

Mantén la cara a 45 cm del agua mientras inhalas a profundidad. El vapor transportará partículas de aceite a los senos nasales y aflojará las secreciones.

Aspira una solución salina

Otra manera de diluir la mucosidad y reducir la inflamación consiste en irrigar los senos nasales con una solución salina: mezcla 1/3 de cucharadita de sal de mesa y una pizca de bicarbonato de sodio en una taza de agua tibia.

A continuación, llena una jeringuilla de succión con el líquido, tapa una fosa nasal ejerciendo un poco de presión con el dedo pulgar, echa la cabeza hacia atrás e inyecta la preparación en la fosa abierta, mientras aspiras ligeramente. Suénate la nariz con suavidad y lleva a cabo el mismo procedimiento en el orificio del lado contrario.

Aplica un método picante

El chile contiene un compuesto llamado capsaicina, que tiene propiedades diluyentes y permite drenar la mucosidad. La pimienta de Cayena también es rica en dicha sustancia.

Por otra parte, varias investigaciones demuestran que un componente en el ajo, llamado alicina, tiene potentes propiedades antibacterianas y antibióticas.

Machaca un diente de ajo, agrégale ¼ de taza de agua templada y agita bien. Después, con un gotero, extrae un poco del líquido y aplica 10 gotas en cada fosa nasal. Al cabo de unos tres días, la infección debería estar casi curada.

Cúrate con una infusión

Un té caliente puede ayudar a diluir la mucosidad. El de manzanilla es el más popular para este propósito, pero otro que puedes probar es alguno que contenga rosa mosqueta y limoncillo —de hecho, hay una cantante de ópera que utiliza este té siempre que tiene problemas de sinusitis—. Bebe varias tazas al día en cuanto sientas que empie­zan a inflamarse tus senos nasales.

Otra alternativa consiste en hervir de ½ g a 1 g de sello de oro en una taza de agua. Esta infusión, además de beberla —procura que no sea por más de dos semanas seguidas—, puedes usarla para lavar los orificios de la nariz.

Cuídate en casa

  • Descansa todo lo que puedas. Cuando estés acostado, sin embargo, asegúrate de poner una almohada bajo la cabeza, pues eso ayudará a despejar los senos nasales. Permanecer acostado boca arriba, sin una almohada, podría empeorar la congestión.
  • Coloca una toalla pequeña tibia sobre los ojos y los pómulos. Déjala allí hasta que se enfríe y vuelve a calentarla. También puedes aplicar paños húmedos y calientes sobre la cara. Repite cuantas veces quieras hasta que sientas alivio.
  • Bebe muchos líquidos para ayudar a diluir el moco.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura, y no te inclines hacia delante con la cabeza baja.

Prueba con complementos

Existen varias hierbas encapsuladas que pueden contribuir a acelerar el alivio. Una es la equinácea, que se recomienda tomar en dosis de 200 mg de equinacósidos estandarizados al 3.5%, cuatro veces al día.

Otra es el astrágalo que, al igual que la equinácea, es muy útil para fortalecer el sistema inmunitario y para expulsar las bacterias y los virus. Las cápsulas de esta última hierba también deben ser de 200 mg con glucósidos estandarizados al 0.5%. Tómalas unas dos veces al día, preferentemente entre comidas.

Si tienes el tipo de sinusitis que da de pronto, después de una gripe o un resfriado (aguda), toma la dosis completa de ambos complementos durante varias semanas o hasta que experimentes una mejoría.

Si sufres del tipo de inflamación de los senos nasales que no cede y puede durar incluso más de 12 semanas, aunque los síntomas sean más leves (crónica), alterna con cápsulas de equinácea durante una semana y de astrágalo la siguiente.

¿Conoces otros remedios naturales para combatir al sinusitis o los resfriados?