Si eres una persona que viaja mucho y sufres de alteraciones severas en tu organismo por el cambio de husos horarios, deshazte del jet lag

Viajar grandes distancias en tan solo unas horas es una de las maravillas que tenemos en el mundo moderno, pero esto trae consigo afecciones en nuestro organismo debido a los cambios de horario y el intervalo de tiempo muy corto entre un lugar a otro. Nuestro organismo se resiente y sentimos cansancio, sueño, dolor de cabeza y otras muchas molestias.

Tal vez no tenías conocimiento, pero si experimentas esta sensación al llegar a tu destino, es porque estas padeciendo del síndrome de jet lag.

¿Qué es el jet lag?

Entre médicos es mejor conocido como disritmia circadiana o síndrome de los husos horarios. 

Es el desorden que altera el reloj corporal de los pasajeros después de realizar un viaje de larga distancia.

El jet lag surge debido a que nuestro organismo está programado para tener un periodo de día y uno de noche cada 24 horas. Cuando se alteran estos períodos por un cambio horario, sufrimos trastornos en nuestros niveles de tensión, temperatura y estado cerebral.

“Viajar a otra zona horaria implica pasar de pronto a experimentar un horario de luz solar completamente diferente, por el que podemos estar recibiendo los niveles lumínicos de las once de la mañana cuando nuestro cerebro cree que son las ocho de la tarde”, explica Dean Burnett en su libro El cerebro idiota.

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Reglas para combatir el jet lag

Para evitar este molesto síndrome, existen reglas para apartar los síntomas que provoca el jet lag.

Estas son las reglas:

  1. Cambia tus hábitos alimentarios dos días antes de tu vuelo si viajas dentro de un país. Si vas a viajar más lejos, sigue este plan de dieta durante unos cuatro días antes del despegue.
  2. No tomes alcohol ni cafeína el día anterior, durante y el día después del vuelo.
  3. Bebe abundante agua y come muchas frutas y verduras acuosas ―pepinos, apio, sandía, uvas, papaya― como bocadillos.

no-beber-alcoholDía 1 – Festín (2 o 4 días antes del vuelo)

Desayuno: omelette de verduras, hierbas y queso; 30 g (1 oz) de salmón ahumado o carne magra; café o té descafeinado.

Almuerzo: 100-125 g de carne magra: pollo, pavo o pescado horneado, asado o rostizado; 1 taza de sopa de frijoles o 30 g de queso bajo en grasa; café o té descafeinado.

Cena: pasta con salsa de verduras; 1 pan integral; 1 rebanada de tarta de frutas con 1/4 taza de helado; café o té descafeinado.

Día 2 – Ayuno (1 o 3 días antes del vuelo)

Desayuno / Almuerzo / Cena: pequeñas ensaladas, caldo o sopas ligeras, fruta o jugo de frutas. Rompe el ayuno con un desayuno rico en proteínas al llegar a tu destino al día siguiente.

La dieta anti jet lag probada científicamente alterna días de festín (desayunos y almuerzos ricos en proteínas, cenas ricas en carbohidratos) con días de ayuno (comidas bajas en calorías y carbohidratos) para engañar al cuerpo y lograr que se ajuste al horario adecuado.

FUENTES: Mrosovsky, N. & Salmon, P.A. (1987) A behavioral method for accelerating re-entrainment of rythms to new light-dark cycles, Mayo Clinic; Brunett, Dean (2017) El cerebro idiota, Temas de hoy.