En muchos sentidos, es más divertido y menos estresante que ser papá o mamá: puedes convivir y disfrutar con tus nietos y ayudar a su sano desarrollo.

Como abuelo, tienes oportunidad de cumplir una función importante en la vida de tus nietos.

Puedes ofrecerles una atención total, amor incondicional y seguridad; ser un ejemplo positivo para ellos; contribuir a su desarrollo mediante el juego y la lectura; enseñarles habilidades como la carpintería, la cocina o la jardinería; charlar con ellos o tan sólo escucharlos, e infundirles el sentido de pertenencia y unión familiar.

Los niños que se mantienen en contacto con sus abuelos desarrollan una autoestima más fuerte, son capaces de enfrentar y resistir la presión de sus compañeros de juegos, tienen mejores habilidades sociales y emocionales, y sacan mejores calificaciones en la escuela.

Un estudio de la Universidad de Oxford en el que participaron más de 1,500 niños y adolescentes de entre 11 y 16 años mostró que aquellos que tenían una relación estrecha con alguno de sus abuelos eran más bondadosos, considerados y sociables, y sobrellevaban mejor las situaciones adversas, como la separación de sus padres.

Por supuesto, si lo deseas, también puedes ser de enorme ayuda para tus hijos al cuidar a tus nietos, ir a recogerlos a la escuela y de otras formas. Si te ofreces a hacerlo, comprobarás que convivir con tus nietos fortalece la relación con tus hijos.

Sin embargo, es importante que ayudes sin interferir ni juzgar, y hay puntos delicados en los que debes ser precavido.

Aquí algunos:

  •  Averigua qué reglas tienen tus hijos con los niños en cuanto a alimentación, hora de ir a la cama y tiempo para ver televisión, y respétalas de modo invariable.
  • Pregunta a tus hijos cuáles son sus medidas correctivas en casa, y acátalas aunque no sean las que tú aplicabas con ellos o difieran de las que usarías ahora.
  • Indaga cuánta supervisión esperan tus hijos —por ejemplo, si los niños pueden jugar solos—, y apégate a sus normas.
  • Establece límites. Tampoco se trata de que te conviertas en un cuidador de niños sin voz ni voto, a menos que así lo decidas.
  • Infórmate sobre qué debes hacer en caso de enfermedad, y ten a la mano los números telefónicos de emergencia.
  • Cerciórate de conocer las normas de seguridad y el funcionamiento básico de los aparatos electrónicos que usan los niños en la actualidad.

Nunca los lleves en el auto si éste no cuenta con asientos apropiados, y ten cuidado de abrocharles el cinturón de seguridad.

Si tus nietos van de visita a tu casa, ayuda a sus padres a crear en ella un ambiente seguro: pon medicamentos, objetos afilados y productos químicos fuera de su alcance, y elimina cualquier riesgo de electrocución, asfixia y estrangulamiento.

¿Cómo te desenvuelves como abuelo? ¿Cómo fueron tus abuelos contigo?