Tal vez te guste tanto que lo conviertas en vacaciones anuales.
¿Eres nuevo en cuestiones de campamento? Si eres una persona de ciudad que no ha tenido la oportunidad de ir de campamento, ¡te estás perdiendo de mucho! Aquí hay siete grandes razones para descubrir el campo libre al menos una vez en tu vida. Ahora no lo sabes… ¡pero tal vez te guste tanto que lo conviertas en vacaciones anuales!
1. Acampar te permite escapar de tu ajetreada vida citadina
Acampar es una de esas vacaciones en las que literalmente no haces nada en todo el fin de semana o durante unos cuantos días. Una vez que tu casa está puesta en el área de acampado, no tienes que preocuparte por limpiar, por la lavandería, ponerte la mejor de tu ropa para salir por la tarde, ir por provisiones o cualquier otra tarea que parezca consumir tu vida diaria. Y es la oportunidad de apagar tu Smartphone, computadora y otros aparatos electrónicos durante un rato y descansar.
2. Desarrollarás una recién descubierta apreciación por la Madre Naturaleza
Hay tanta belleza en el campo que nosotros, la gente de la ciudad, rara vez tenemos la oportunidad de apreciarla. Desde las maravillosas montañas perfectas para hacer senderismo hasta los lagos de agua fresca ideales para canotaje, kayak y nadar, tendrás que escoger entre diferentes actividades al aire libre para involucrarte. ¿Y cuándo fue la última vez que te recostaste en el pasto, admirando el cielo oscuro, punteado con estrellas brillantes? Busca Orión, la Osa Menor, Osa Mayor, y otras constelaciones comunes. Incluso puedes ver el cometa Halley… ¡y no olvides pedir un deseo!
3. Pasas tiempo de calidad con tu familia
Haz una regla de mantener lo juegos y aparatos electrónicos en casa –o, al menos, prohíbelos durante ciertos periodos durante las vacaciones. Esto le dará a la familia entera una oportunidad de tener una tiempo de calidad verdadero ya sea jugando algún deporte, cocinando o simplemente hablando uno con el otro –sin las distracciones usuales.
4. Diviértete cocinando en el campo
Cocinar en el campo significa que si haces mucho desorden, afortunadamente habrá que preocuparse proco por limpiar después. Otro bono: te podrás salir con la tuya comiendo menos comida nutritiva durante unos cuantos días al hilo como hot-dogs, hamburguesas y, desde luego, el favorito de los campistas: ¡bombones!
5. Puedes enseñar y aprender nuevas habilidades
Vivir en el campo te da la oportunidad de enseñar algunas habilidades de supervivencia a tus niños y de perfeccionar algunas otras. Después de acampar, probablemente habrás aprendido cómo hacer un fuego y enseñarles a tus hijos cómo estar seguro cerca de uno, cómo protegerte de los mosquitos y de otros insectos.
6. Son unas vacaciones para que lleves a tu mascota
Acampar es realmente una vacación para toda la familia – ¡incluyendo a tus mascotas! Éstas son generalmente permitidas en las zonas de acampado (verifícalo cuando planees tu viaje), así no habrá preocupación alguna por dejar a Fido con una niñera para mascotas o en un hotel para perros.
7. Acampar es accesible
Cuando se trate de vacaciones con poco presupuesto, acampar es una de las opciones más económicas para una escapada familiar. Las provisiones pueden comprarse con anticipación y una vez que te hayas acomodado en la zona de acampado, no hay necesidad de preocuparse por comprar más comida, llenar el tanque de la gasolina, comprar recuerditos o pagar por excursiones turísticas. Así que si buscas un viaje que te dé más diversión por tu dinero, ¡apresúrate y saca esa tienda de campaña! ¡Feliz campamento!