¿Qué son las flores de los licopodios?
Por Los porqués de la Naturaleza
Cuando las esporas maduran, quedan en libertad y son arrastradas por el viento

¿Qué son las flores de los licopodios?

Los tallos verticales de muchos licopodios terminan en unas estructuras en forma de maza que son llamadas ?flores?; en algunas especies están ramificadas y brindan el aspecto de gráciles candelabros. Estas estructuras se denominan estróbilos y son portadoras de esporas; no se trata, por tanto, de verdaderas flores. Están formadas por diminutas escamas imbricadas, cada una de las cuales cubre una pequeña cápsula que contiene las esporas. (En las especies carentes de estróbilos, las cápsulas de esporas están diseminadas a lo largo de los tallos.)

Cuando las esporas maduran, quedan en libertad y son arrastradas por el viento; pero en algunas especies hay cápsulas que no se abren y que conservan las esporas. Ese polvo sumamente inflamable, llamado ?polvo de licopodio? o ?azufre vegetal?, se recoge para fines médicos y sirve también para fabricar fuegos artificiales.

¿Dan origen a nuevas plantas las esporas?

Los licopodios que vemos en el suelo de los bosques no crecen directamente de las esporas. Cuando éstas germinan, cada una de ellas da origen a una planta diminuta llamada protalo, que no se parece en nada a la planta materna. En la mayoría de las especies tropicales, los protalos son tan pequeños que rara vez se aprecian: son sólo manchitas verdes en el suelo.

Los protalos de las especies de climas fríos son mayores, a veces del tamaño de una uva, pero tampoco se ven, pues suelen crecer bajo tierra. Algunos parecen pequeñas zanahorias retorcidas; otros tienen forma de disco o son irregularmente lobulados. Estos protalos subterráneos obtienen su alimento de ciertos hongos que viven incrustados dentro de ellos.

Al alcanzar la madurez, se desarrollan en el protalo órganos sexuales: unos producen células reproductoras masculinas y otros células femeninas. La fertilización ocurre cuando una célula masculina, o espermatozoide, nada a través de una película de agua y se une a una célula femenina, llamada oosfera. El huevo o cigoto resultante se desarrolla y forma una planta verde productora de esporas.

En la mayoría de las especies tropicales, todo este proceso ocurre en cuestión de meses, pero las especies de las regiones templadas se desarrollan con más lentitud. Con frecuencia, pasan dos o tres años antes de que las esporas lleguen a germinar y luego pueden transcurrir diez o más años mientras el protalo madura bajo tierra.