Supremamás 2011: Un reto cada día

Raquel Campos lucha con profundo amor por ofrecerle a Regina, su hijita enferma, una vida normal y feliz.

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Por Daniela Rome Levine/Foto: Alejandra Vega

Raquel Campos estaba demasiado nerviosa para dormir. Daba vueltas y vueltas en la cama, y no podía dejar de pensar en lo que podría ocurrir por la mañana. Algo malo le pasaba a Regina, su única hija, que había nacido hacía apenas un mes y medio. Nadie sabía qué aquejaba a la niña. Cuando el sol salió ese día, 9 de marzo de 2006, Raquel esperaba que por fin lo averiguaran, para bien o para mal. Ella y su esposo, Manuel, iban a llevar a la bebé a que le hicieran una prueba diagnóstica de fibrosis quística en la 

Asociación Mexicana de Fibrosis Quística (AMFQ), en la Ciudad de México, a nueve kilómetros de su hogar, en Coyoacán.

Raquel vistió a su hija con más capas de ropa que de costumbre, porque los médicos habían dicho que tenía que estar lo más sudorosa posible para la prueba de cloro en sudor, un indicador clave de fibrosis quística. Regina prácticamente desapareció entre las capas de ropa y la manta que la envolvía. Pesaba poco más de dos kilos y estaba muy delgadita.

En la AMFQ la desvistieron y le conectaron dos electrodos en un brazo para recoger una muestra de su sudor y analizarla. Raquel y su esposo esperaron nerviosos los resultados. Poco después su mayor temor se hizo realidad: la prueba mostró que la bebé tenía 100 veces la cantidad de cloro considerada normal, lo que confirmó que, en efecto, tenía fibrosis quística.

“Mi mundo se derrumbó en ese momento”, cuenta Raquel. “Pero al mismo tiempo supe que tenía una personita a mi lado por quien luchar, y que traería un mensaje a nuestra vida. ¿Cuál? No lo sabíamos”.

Raquel y Manuel estaban a punto de afrontar el mayor reto de su vida, lo que ni por asomo previeron cuando se casaron, cuatro años atrás. Su plan había sido esperar al menos cinco años antes de tener bebés, pero de pronto Raquel descubrió que estaba embarazada. “Fue totalmente una sorpresa”, dice. Pero fue una sorpresa maravillosa para la pareja, que empezó a esperar con ansia la llegada de Regina.

Después de un embarazo que los médicos consideraron normal, el 30 de enero de 2006 “este ángel llegó a nuestra vida”, prosigue Raquel. Sin embargo, muy pronto supo que algo en la niña estaba mal. No sólo había nacido con peso bajo —dos kilos y 215 gramos—, sino que unas pruebas adicionales revelaron que tenía una alteración en la inmunotripsina e irregularidades cromosómicas.

Los médicos no acertaban a identificar una enfermedad específica, así que al cabo de un mes Raquel y su esposo se propusieron averiguar qué era exactamente lo que aquejaba a su hija, la cual parecía y reaccionaba de modo completamente normal.

Fue así como llegaron a la AMFQ ese aciago día de principios de marzo. Los médicos les explicaron que, si bien no había una cura para la fibrosis quística, los niños que padecen esta enfermedad pueden llevar una vida relativamente normal con ayuda de un tratamiento regular.

Lejos de autocompadecerse y deprimirse, los esposos decidieron investigar a fondo las características de la enfermedad y tratar de ofrecerle a Regina la vida más normal y feliz que pudieran. No sabían que la fibrosis quística iba a ser sólo una de las mil dificultades que le esperaban a la niña. “Jamás imaginamos a lo que nos enfrentaríamos”, dice Raquel.

La primera conmoción ocurrió mes y medio después, cuando Regina tuvo que ser hospitalizada por lo que parecía una neumonía incipiente. Luego, durante los dos meses siguientes, se produjo un alud de complicaciones a las que Regina sobrevivió de milagro. Sufrió una broncoaspiración que requirió dos semanas de terapia intensiva, a lo cual siguió una operación de urgencia debido a un paro cardiaco repentino. Después la sometieron a una gastrostomía con funduplicatura y a una piloroplastia.

Pero aún faltaba lo peor. Cuando Regina tenía cinco meses, los médicos le diagnosticaron un trastorno cromosómico conocido como síndrome de Wolf-Hirschhorn. Los niños que lo padecen tienen una esperanza de vida de entre cinco meses y un año —les dijeron a los padres de la bebé—, y en ese tiempo suelen sufrir retraso mental y del crecimiento, defectos cardiacos, convulsiones y debilidad muscular extrema.

Al explicarles los médicos a los esposos lo grave que estaba su hija y lo pobre que podría ser su calidad de vida si llegaba a salvarse, ellos sólo pensaron en una cosa. “Lo único que pedía es que Regina ya no sufriera más”, cuenta Raquel.

Después de varios días de analizar juntos el problema, su esposo y ella comprendieron que sólo tenían una opción. Le darían a su valiente bebé todo el amor de su corazón y cualquier tratamiento necesario para brindarle la mejor calidad de vida posible, pero no tomarían medidas heroicas para mantenerla viva si sufría otra crisis repentina.

Ese día Raquel se despidió con gran dolor de su pequeña, prácticamente convencida de que no viviría hasta su primer cumpleaños. “Siempre estaremos contigo”, musitó.

Conoce la historia completa en Selecciones, mayo 2011, pág. 67



  

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  • millaramirez

    ZACATECAS

    Espero que para este tiempo ya haya superado su enfermedad!

    20/09/2012 15:13


  • linna

    SINALOA

    Felicidades!

    06/09/2012 17:20


  • LuckyGuy

    Si lo sabre yo del sufrimiento, pero en mi caso como el de todos es por la desobediencia a la palabra de Dios, ciertamente asi es

    23/05/2012 14:00


  • spah04

    B.C. NORTE

    Gracias por compartir.

    15/03/2012 16:54


  • lupitamendez

    CHIHUAHUA

    que terrible cuando vemos sufrir asi a una pequeñita, un angelito, sin embargo que dignos de admiracion son sus papas, y la fortaleza con la que sacaron adelante la enfermedad de la niña. Dios los bendiga

    03/03/2012 21:57


  • lindasolis

    CHIAPAS

    ES ADMIRABLE SU FORTALEZA

    14/02/2012 19:28


  • alorvi77

    Estamos aquí y seguiremos en pro de la ayuda que necesitan esos angelitos que les tocó llegar a nuestras vidas para llenarnos con su luz.

    06/12/2011 04:08


  • curiosa

    MICHOACAN

    el gran amor materno

    25/11/2011 19:35


  • JANY6602

    DISTRITO FEDERAL

    Es un dolor indescriptible cuando a uno le dicen que su hija o hijo tiene algo incurable, pero cuando uno decide salir adelante para apoyar ya ayudar a ese hijo, DIOS está a nuestro lado para ayudarnos.

    15/09/2011 00:33


  • rojm

    CAMPECHE

    con esperanza todo se puede

    07/09/2011 15:33


  • magdysme

    JALISCO

    Es un hermoso ejemplo de vida, que aunque tengamos grandes problemas siempre encontremos la luz y la fuerza para salir adelante.

    14/07/2011 16:41


  • ealarcon

    SAN LUIS POTOSI

    Este artículo lo leí en la revista mensual, realmente son de admirar estas súper mamás y seres humanos

    13/06/2011 16:19


  • elizabethdidis

    DISTRITO FEDERAL

    mujeres guerreras no hay duda

    07/06/2011 22:55


  • gabladron

    ¡Qué ganas dan de conocer la historia completa! Es un ejemplo de amor y lucha.

    25/05/2011 13:52


  • LANDI

    SAN LUIS POTOSI

    Dios no da la importante misión de llevar fortaleza y luz en la vida

    16/05/2011 19:16


  • vidaplena3067

    DISTRITO FEDERAL

    Es de admirarse la fortaleza de las madres, para luchar día a día, este ejemplo de amor nos demuestra que a pesar de las adversidades se puede lograr avanzar día a dia y muchas veces a mejorar,

    09/05/2011 15:33


  • alfaurora

    AGUASCALIENTES

    Gracias por darnos a conocer estas grandezas del espíritu.

    09/05/2011 14:28